#PalabrasAbiertas: “Reinventarse” por Isidro Nores
Testimonio de Isidro, voluntario de Módulo Sanitario y creador de Yaku (filtros de agua)
Empecé en Módulo Sanitario a los 23 años, en una etapa de pos pandemia en la que estuve encerrado mucho tiempo en mi casa, había reprobado muchas materias y me sentía un poco perdido. Módulo acompañó el inicio de una nueva etapa en mi vida.
La primera construcción en la que participé me chocó un montón. Me sorprendió mucho cómo la fundación se apoya en los voluntarios; eso fue algo importante para mí, porque encontré un espacio donde sentirme útil y tomar protagonismo. También me impactó que, en esa primera experiencia, Fernando – el hombre al que le estábamos construyendo- tenía 23 años: mi misma edad. En ese momento todavía me sentía chico, con problemas de adolescente, y ver que alguien de mis mismos años se había levantado su propia casa con sus manos y con los materiales que se mató por conseguir, fue muy movilizante.
Después de esa primera vez, elegí seguir yendo porque era un lugar donde sentía que aprendía y me sumaba mucho. En un momento me di cuenta que podía ser líder de construcción; era un objetivo alcanzable que me propuse cuando necesitaba sumar experiencias. Lo logré después de tres o cuatro construcciones.
Más adelante, en una charla de cierre, Juan Quelas (uno de los fundadores de Módulo) mencionó que en la fundación siempre están abiertos a recibir ideas de desarrollo social. En ese momento, en el que todavía no sabía bien qué hacer, decidí escribirle para contarle un proyecto: llevar filtros de agua de bajo costo a familias que viven en situación de vulnerabilidad; es decir, las familias con las que trabaja Módulo.
La propuesta fue muy bien recibida y empezamos una experiencia increíble. Me abrieron las puertas con un montón de ideas y contactos para desarrollar el proyecto. Me impulsaron a formar un equipo y, principalmente, a concretar esa idea.
El fin de semana pasado, en la construcción VIP —un año y medio después de esas primeras reuniones—, llegó el gran momento: llevé un filtro de agua a una de las familias a las que les construimos. Ese filtro fue diseñado por mí, construido en conjunto con mis compañeros de equipo e instalado en la casa de una familia de Derqui. Fue un logro importantísimo.
Si tuviera que decir qué es Módulo para mí, diría que inicialmente fue el lugar donde pude sentirme útil y crecer como persona cuando estaba buscando oportunidades para desarrollarme. Fue un punto de encuentro con personas muy distintas que me permitieron abrirme y reinventarme humana y profesionalmente.
Personalmente, me encanta escuchar historias de vida de otros y tener la oportunidad de contar la mía. Creo que es muy valioso lo que logra Módulo como espacio de encuentro entre personas tan diferentes.
Por último, soy alguien que cree mucho en el valor de perseguir algo trascendente. En este mundo a veces es fácil sentir que no hay nada que uno pueda hacer ante las injusticias sociales; sin embargo, Módulo Sanitario, contra toda circunstancia, genera la posibilidad de hacer algo bueno por otros y dejar una marca.
¡Gracias Isidro por tu compromiso y dedicación a Módulo!

