Mantener la chispa, ¡volvimos a construir en Chascomús!
Entre dos horas y media o tres tardamos en llegar en auto a Chascomús. Pero nuestro desembarco sucedió hace mucho más tiempo, en 2015. En ese entonces Julia era voluntaria de Módulo Sanitario y se sumó a construir junto a su familia, especialmente sus hijos Bauti de 8 y Eloísa de 6. Ella misma lo recuerda, tardaron tres fines de semana en levantarlo. Pensar que hoy lo hacemos en solo dos días.
Hace unos meses volvimos a trabajar juntos, porque aunque pase el tiempo, el lazo que construimos es muy fuerte. Así fue como un grupo de vecinos y vecinas de Chascomús, liderado otra vez por Julia, llevó adelante todo el proceso para que seis familias del barrio tuvieran su baño.
Varios voluntarios viajaron para construir codo a codo con cada familia. Hoy esas seis familias ya tienen un baño completo en su hogar.
Y en el medio de esta historia de reencuentro pasó algo que se nos quedó grabado, el hijo de Julia, que en 2015 tenía apenas seis años y miraba esa primera construcción desde chiquito, hoy con veinte volvió y construyó como líder.



Julia lo cuenta llena de emoción: «Participamos del primer módulo sanitario que se hizo hace once años, estuvimos en esa primera movida y seguimos trabajando un tiempo más. En ese momento Bauti tenía ocho años y hoy volvimos a construir en Chascomús. Ya tiene casi veinte y lo que le dejó esa primera experiencia, ese primer contacto con la realidad y con el trabajo social, fue muy fuerte. Hoy estamos acá con él como líder de construcción. El año que viene ya va a venir solo, con sus amigos.»
«Ojalá esto llegue a todos»
La sensación térmica era de 2° grados bajo cero y había llovido, necesitábamos un un rayito de sol. En medio de todo el fervor de la construcción, la vorágine del movimiento, estaba Belén, una de las beneficiarias, con un mate recién hecho listo para compartir. Nos contó que la noche anterior le había costado dormir pensando en su baño, en que al día siguiente iba a poder usarlo. “No lo puedo creer. Ojalá esto llegue a todos” nos decía con una sonrisa enorme en su cara.



Gisela, otra de las beneficiarias de la construcción, se acomodaba la bufanda mientras nos contaba que es muy friolenta, que tenía un baño provisorio, con piso de tierra y con los materiales “muy precarios”. El frío es muy duro sin baño, sin embargo ahora estaba contenta porque sabía que con su baño calentito iba a estar más tranquila.
El domingo al mediodía, luego de almorzar y mientras descansaba al sol (que por suerte salió), Florencia nos regaló su testimonio. Ella vive en Chascomús y decidió sumarse como voluntaria. Definió a Módulo Sanitario como una experiencia hermosa. Y sobre todo nos dijo algo que nos quedó grabado “anoche me hizo un click en la cabeza, no es lo mismo ayudar que involucrarse, estar”.
Así es Módulo Sanitario, una experiencia que implica pasar por el cuerpo, estar presente, una llama que se prendió en 2015 y once años después sigue ardiendo. Hoy en Chascomús la sostiene Julia, Bauti y Elo, pero hay muchos más en diferentes lugares. Vos podés ayudarnos a seguir construyendo historias así y llevando Módulo a tu barrio, localidad o provincia.
Hacé click acá para ver todas las formas de sumarte: https://linktr.ee/modulosanitario
