11 años creciendo en comunidad
¿Qué genera que la gente se junte, convoque, agrupe y organice? ¿Que se movilice a lugares no conocidos para hacer algo nuevo? ¿Qué nos motiva a volver, a dejar un poco más de nosotros?
Un 18 de julio de 2015 construimos el primer baño de Módulo Sanitario (en ese entonces, todavía “Módulo Sanitario” no existía como tal, pero comenzaba a crearse su identidad) conmovidos por la realidad de María y Oziel en Florencio Varela, que luego sería la realidad de tantos otros rostros en tantas otras localidades.

Ese día empezaba un camino que, once años después, seguimos recorriendo y construyendo sin parar. Y esto, lo logramos gracias a una comunidad enorme que, una y otra vez, decidió ser parte. Voluntarios, beneficiarios, empresas, colegios, donantes y el equipo de oficina son los engranajes que nos permiten llegar a más hogares.
Hoy ya son 2.200 las familias que tienen su baño gracias al compromiso de esta red de personas. Familias que dejaron de salir a la intemperie en medio del frío, la noche o la lluvia para ir al baño, que recuperaron tiempo y salud. Y detrás de cada una de ellas, siempre hay una historia de encuentro, alguien que se conmovió y decidió actuar.
«No queremos aprender a convivir con la injusticia de no acceder a lo básico”, decían Tomi y Juan en la Carta de Coordinadores Generales en nuestro informe anual.
En 2015 registramos que 6 millones de personas en Argentina no tenían baño. 6 millones de historias. Hoy, once años después, continuamos motivados por esa cifra, frente a la misma urgencia.

La inquietud que generó esa cifra (que se traduce en cuerpos concretos, en realidades de muchas personas en los barrios) se convirtió en la llama que nos motiva a seguir este camino.
«Siguen la conexión, no es que construyen el baño y se van», cuenta Ana, beneficiaria de Módulo Sanitario sobre el vínculo que se mantuvo después de la construcción..
El compromiso que nos sostiene se ubica en la certeza de que nuestro trabajo transforma la vida de quienes se cruzan en nuestro camino, tanto de los voluntarios como de las familias. Transformamos una parte de su historia, y esa acción, además de transformar al otro, nos transforma a nosotros mismos.
Once años ininterrumpidos también significan aprender a pensar en el largo plazo. No alcanza con construir un baño, hay que acompañar para que ese baño siga funcionando, para que los hábitos de higiene sean incorporados o mejorados, para que el vínculo con cada familia y cada barrio continúe y se fortalezca. Esa mirada es la que nos permitió crecer. Actualmente trabajamos de forma permanente en Buenos Aires, Córdoba y San Luis, además de sumar nuevas provincias y localidades como Chaco este año o La Plata en 2025. Nos expandimos sin perder la cercanía y calidez que nos define desde el primer día.



«El barrio también te abraza, en cada sonrisa, en cada almuerzo compartido con una familia que no conocés pero que te recibe como si fuera la tuya. Porque no solo se levantan los paneles: se levantan los derechos que en algún momento fueron pisoteados y que se quedaron ahí, pegados en el barro.» Josefina, voluntaria MS Córdoba.


Si volvemos al principio, quizás la pregunta se responde más fácil. Lo que sostuvo y sostiene a Módulo Sanitario hace 11 años es el compromiso, la responsabilidad y convicción de su comunidad. Porque nos moviliza la cifra 6 millones sin baño pero sobre todo nos motiva la alegría de poder cambiar algunas de esas historias. Porque transformando historias puntuales, también transformamos el mundo.

Once años después, la pregunta ya no es qué nos moviliza a nosotros. Es de qué forma podés ser parte de esta familia, con tu tiempo un fin de semana o con tu aporte todos los meses.
Sé parte de esta comunidad: https://linktr.ee/modulosanitario