Día Mundial del Inodoro: un balde no es un baño.
El 19 de noviembre se celebró el Día Mundial del Inodoro. Esta fecha fue elegida por Naciones Unidas para poner en agenda la crisis sanitaria que impacta a más de 3.600 millones de personas en el mundo, las cuales carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de forma segura.
Desde Módulo Sanitario y con el objetivo de visibilizar a las más de 6 millones de personas que en Argentina viven sin baño, realizamos una intervención en el predio de la Facultad de Derecho de la UBA. Bajo el lema “Un balde no es un baño” (#UnBaldeNoEsUnBaño), nos centramos especialmente en el impacto que el déficit sanitario tiene en las mujeres, las infancias y el ambiente.
La gran atracción fue nuestro inodoro inflable gigante, que por segundo año nos acompañó a visibilizar esta problemática. A través de un recorrido por diferentes stands, informamos sobre los impactos de la problemática y presentamos nuestras soluciones constructivas.
La falta de baño y una higiene apropiada, genera mayores riesgos de enfermarse de diarreas, infecciones, parasitosis, problemas de la piel, entre otros.
La salud pública depende, entre otras cosas, del saneamiento seguro. Según una investigación de la ONU, por cada dólar invertido en saneamiento, se ahorran 5 dólares en costos médicos y aumento de la productividad.
“El problema de tener que salir de tu casa para ir a una letrina en donde la estructura es precaria, el piso de barro y falta un inodoro o el mismo no está conectado a nada; es una gran amenaza para mantener una vida sana, progresar e insertarse en sociedad”, comenta Matías Nicolini, cofundador de Módulo Sanitario.
Un baño para crecer
Contar con un baño seguro y dentro del hogar es indispensable para las infancias, sobre todo para los y las menores de 5 años. Cada día, más de 700 niños/as menores de cinco años mueren por enfermedades diarreicas causadas por agua insalubre o por saneamiento o higiene deficiente.
En Argentina, al año se presentan 1 millón de casos de diarrea aguda: una de las principales causas de mortalidad infantil. El 40% de estos casos podrían prevenirse con el lavado de manos.
Riesgos de no tener baño para las mujeres
La falta de agua y de saneamiento también es una cuestión de género. Cuando las mujeres y niñas deben salir de noche de sus casas para ir al baño o pedir prestado, pueden ser víctimas de abusos, acosos o inseguridad. En los casos donde éstos se encuentran a la intemperie, cubiertos por lonas precarias o chapas agujereadas, también corren el riesgo de ser espiadas y sufrir acoso.
La falta de baño aumenta los riesgos de contraer infecciones, parasitosis y otras enfermedades. Como las mujeres suelen ser las encargadas de cuidar a quienes enferman en el hogar, pierden la posibilidad de buscar un trabajo o mantener los estudios.
Durante el parto, disponer de agua y de saneamiento puede ser una cuestión de vida o muerte tanto para la madre como para el bebé. Las mujeres de por sí utilizan con más frecuencia el baño y son más propensas a contraer infecciones urinarias, lo que se agravaba cuando deben aguantar o no cuentan con una estructura apropiada donde mantener los hábitos de higiene.
Transitar la menstruación sin un baño apropiado, no sólo es un momento incómodo, sino que pone en mayor riesgo de infecciones, sobre todo, si no cuenta con un espacio apropiado para higienizarse.
El futuro sostenible necesita inodoros: impacto en el ambiente
A la fecha, 494 millones de personas practican la defecación al aire libre. Esto es un gran riesgo para el individuo, pero también para toda su comunidad, ya que el manejo informal de los desechos es una posible contaminación de fuentes de agua potable, ríos y suelos.
La falta de saneamiento seguro provoca que 2.000 millones de personas deban abastecerse de fuentes de agua potable contaminadas por heces. El acceso a saneamiento seguro para todo el mundo para el 2030 es una de las Metas y Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.
Otras cifras de interés
-En Argentina más de la mitad de la población infantil vive en situación de pobreza, mientras que, en el conurbano bonaerense, esa es la realidad de 7 de cada 10 niño/as.
– Una de cada tres personas (2300 millones en todo el mundo) carece de instalaciones básicas para lavarse las manos en su hogar.
– Para lograr el acceso universal al agua y al saneamiento gestionados de forma segura, de aquí a 2030 deberán multiplicarse por cuatro las actuales tasas de progreso (ONU-Agua, 2021).
Mirá un resumen de nuestra acción en la Facultad de Derecho: